Estamos en plena temporada estival, con temperaturas que no perdonan, y el distrito vive una de sus peores crisis hídricas. No hay agua para bañarse, no hay agua para higienizar a los abuelos, no hay agua para nada. Pero parece que para el Intendente Ricardo Marino y el Gobernador, lo importante no es el grifo vacío, sino la foto llena.
Una agenda de "amigos y parientes"
Lo que colmó la paciencia de la comunidad y del sector productivo no fue solo la falta de soluciones, sino el manejo de la agenda. Se filtró que la comitiva de Kicillof pidió "grupos reducidos". Hasta ahí, una cuestión de protocolo. Pero lo imperdonable es la manipulación de esos lugares.
Resulta inadmisible que, en un momento donde el campo se muere de sed, se desplace a productores legítimos de la Sociedad Rural para sentar en su lugar al suegro de un funcionario. ¿Qué le puede contar el pariente de un político al Gobernador sobre la realidad productiva? ¿Desde cuándo el parentesco tiene más peso que la representatividad sectorial?
La política de la imagen vs. la política de la realidad
Gobernar es fijar prioridades. Y hoy, la prioridad de Patagones es el agua. Todo lo demás es decorado. Si la visita no trae un plan de contingencia real y fondos inmediatos para la infraestructura hídrica, habrá sido solo un gasto de combustible y una pérdida de tiempo.
El pueblo de Patagones tiene memoria, pero sobre todo, hoy tiene sed. Y la sed no se calma con comunicados de prensa ni con reuniones de amigos.