Tras desplazar a Marcos Lavagna del INDEC y evitar la actualización del mecanismo de medición de la inflación para que el índice de enero no diera más alto, el presidente Javier Milei ahora planea una “fiesta” en el Movistar Arena para celebrar la “inflación cero”.
Según adelantó el propio mandatario, se trataría de un nuevo recital que se realizaría una vez que el Índice de Precios al Consumidor sea menor al 1%.
En un contexto de recesión económica, caída del consumo, desplome del poder adquisitivo y empresas que cierran prácticamente todos los días, el Gobierno no tiene muchos logros para vender. Su caballito de batalla es la “baja de la inflación” y su objetivo es llegar al 0%.
Por eso, los cambios que Lavagna iba a implementar este mes en la ecuación que mide el IPC cayeron tan mal en Casa Rosada.
Según un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), la distancia entre el IPC actual (basado en los datos de 2004) y el “actualizado” (basado en datos de 2017 y 2018) era sustancial. Entre diciembre de 2023 y noviembre de 2025, la inflación del INDEC fue del 249,5%, mientras que la “real” sería del 288,2%.
Ahora estimaciones privadas aseguran que si se hubiera aplicado la nueva metodología de medición del Índice de Precios al Consumidor (IPC), la inflación daría por encima del 3% en lugar del porcentaje cercano al 2,5% que presentará el INDEC el próximo 10 de febrero.
La realidad es que la metodología propuesta por Lavagna revelaría un aumento de precios más cercano a la realidad y el caballito de batalla de la administración libertaria se hubiera hecho trizas. Como también el sueño de Milei de volver a cantar en el Movistar Arena para festejar un índice ahora envuelto en dudas y desconfianza.
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