Según el medio de comunicación Arrobados VYP confirmó la grata noticia que el joven de Villalonga fue intervenido. Según reveló el medio mencionado todo surgió por la intervención de un Concejal, que luego llamar al Intendente donde esté último intervino llamando al Secretario de Salud para terminar de dar solución
Lo que debería ser un derecho garantizado por el Estado Municipal se ha convertido en una suerte de "sorteo de visibilidad". La reciente intervención quirúrgica de un vecino —lograda únicamente tras la presión mediática de los medios y redes— deja al descubierto una falencia estructural grave en la intendencia: la gestión de salud no funciona por sistema, sino por reacción.
Es insólito, pero la realidad marca un nuevo y burocrático "paso a paso" para quienes necesitan una cirugía en nuestra ciudad y se encuentran con las puertas cerradas del sistema tradicional:
1. Dar a conocer el problema en redes: El paciente debe exponer su intimidad y su dolor ante la falta de respuesta oficial.
2. Esperar que un medio se haga eco: En este caso, Argensur tomó la denuncia, visibilizando la desidia que el Ejecutivo pretendía ignorar.
3. La intervención legislativa: Solo cuando un concejal lee la noticia y levanta el teléfono para interpelar al Intendente, las piezas comienzan a moverse.
4. La orden verticalista: El Intendente se comunica con el Secretario de Salud, no para mejorar el sistema, sino para "apagar el incendio" mediático.
5. El llamado final: El Secretario llama al hospital y, mágicamente, aparecen los recursos, el turno y los insumos. Operan al paciente y le desean una "pronta recuperación".
Una gestión que llega tarde
Resulta alarmante que el Intendente necesite de la prensa y de la exposición pública de los vecinos para que el área de Salud cumpla con su deber.
La salud no puede ser un acto de beneficencia gatillado por un posteo de Facebook; debe ser una política de Estado que funcione sin necesidad de que los medios tengamos que recordarle al Intendente cuáles son sus obligaciones.