La empresa argentina, propiedad de la familia Madanes Quintanilla, descartó la apertura de un concurso de acreedores y confirmó que pagará todas las indemnizaciones conforme a la legislación vigente. En ese marco, una fuente cercana aseguró que la compañía afrontará también sus compromisos con proveedores y entidades financieras.
“Es un cierre definitivo y se le paga a todo el mundo lo que corresponde. A empleados, proveedores, bancos. Se liquida todo y se baja la persiana”, afirmó un allegado a la emblemática firma, que supo mantener una fuerte presencia exportadora en Europa, Estados Unidos y América Latina.
El cierre se inscribe en un escenario adverso para la industria del neumático, que la propia Fate detalló en 2024, cuando despidió a 97 trabajadores por pérdida de competitividad exportadora. En aquel momento, la empresa acusó una sobrecarga impositiva, restricciones cambiarias, baja productividad laboral, ausentismo y conflictividad gremial, además de “escandalosas asimetrías” en el comercio exterior.
En tanto, la decisión impacta en uno de los principales grupos industriales del país, ya que Javier Madanes Quintanilla también controla la productora de aluminio, Aluar. Según el ranking 2024 de Forbes Argentina, el empresario posee un patrimonio estimado en USD 1.500 millones y, de acuerdo con los trascendidos, atraviesa la situación como “un día de luto”.
A través de un comunicado, el Directorio de Fate atribuyó el cierre a cambios en las condiciones de mercado y reivindicó la vocación industrial de la compañía.
No obstante, la compañía difundió un comunicado firmado por el propio Directorio, en el que explicó los fundamentos de la decisión. “Los cambios en las condiciones de mercado nos obligan a encarar los desafíos futuros desde un enfoque diferente, sin dejar de valorar la vocación industrial que nos ha definido siempre durante todo este tiempo”, sostuvo la empresa.
Además, la cúpula empresaria sostuvo que Fate, como empresa de capitales argentinos, generó empleo de calidad durante más de ocho décadas, impulsó proveedores locales, exportó tecnología y contribuyó al desarrollo productivo del país. Hacia el cierre del comunicado, la conducción de la compañía también remarcó que esa identidad continuará presente ante los desafíos que se presenten hacia adelante.
Finalmente, este cierre sorpresivo de la tradicional empresa de San Fernando se dio en paralelo al récord de importaciones, que presionó los precios locales y profundizó la crisis del sector. De hecho, en mayo pasado ingresaron al país más de 860.000 cubiertas del exterior, la cifra mensual más alta en más de dos décadas, lo que obligó a las marcas nacionales a reducir sus precios hasta un 15 por ciento para sostener las ventas.
Castillo denunció represión en Fate, tras el anuncio de cierre
La noticia del cierre definitivo de Fate sumó un nuevo capítulo de tensión en la planta de Virreyes, ubicada en el partido bonaerense de San Fernando. El diputado bonaerense del Frente de Izquierda-Unidad (FIT-U), Christian Castillo, denunció la presencia policial en el establecimiento y respaldó a los trabajadores que permanecían en el lugar.
El diputado bonaerense Christian Castillo denunció presencia policial en la planta de Fate tras el anuncio de cierre y expresó su respaldo a los trabajadores del neumático.
“Hay trabajadores dentro de la planta, que está prácticamente militarizada. A la vez la Policía Bonaerense tira balas de goma contra los trabajadores reunidos en la puerta para resguardar los puestos de trabajo. Aparentemente también detuvieron a Alejandro Crespo, Secretario General del SUTNA”, expresó Castillo desde su cuenta oficial de X.
Horas más tarde, el legislador redobló las críticas en la misma red social y reclamó el retiro de la Policía Bonaerense de la planta, además de exigir a la patronal la defensa de los puestos de trabajo. En ese marco, Castillo expresó su apoyo a los trabajadores y reiteró el pedido de libertad para el secretario general del Sindicato Único de Trabajadores del Neumático de la Argentina (SUTNA).
Por último, este conflicto reavivó otros antecedentes recientes del sector, que en 2022 atravesó una prolongada disputa con el SUTNA, que paralizó durante semanas las plantas de Fate, Pirelli y Bridgestone. En aquel contexto, Javier Madanes Quintanilla calificó la situación como “neo-anarquismo que impide producir”, responsabilizó al gremio por la crisis y apuntó contra el Partido Obrero, en un escenario que volvió a tensarse tras el anuncio del cierre.
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