La histórica fábrica de golosinas Marengo, radicada en Rafaela, Santa Fe, fue vendida en medio de una profunda crisis productiva y financiera.
La empresa había ganado notoriedad nacional en diciembre de 2023 al lanzar los caramelos No hay plata, en alusión a una frase del presidente Javier Milei.
La operación se concretó en las últimas horas, tras meses de caída en las ventas, suspensiones y conflictos salariales con su personal.
De un lanzamiento viral a la crisis
El 14 de diciembre de 2023, cuatro días después de que Milei pronunciara la frase No hay plata al anunciar el ajuste económico, Marengo presentó una línea de caramelos frutales duros y ácidos con ese eslogan.
“Si no hay plata, lo que sí habrá será dulzura, alegría y diversión”, promocionaba la empresa en su campaña. La iniciativa tuvo amplia repercusión en redes sociales y medios nacionales.
Sin embargo, el escenario recesivo impactó de lleno en el rubro de las golosinas. Ya en 2025, la firma ingresó en un proceso de deterioro que derivó en suspensiones y reducción de personal.
Suspensiones y salarios adeudados
En julio de 2025, la empresa aplicó un esquema de suspensiones sin goce de sueldo durante la segunda quincena, argumentando “fuerza mayor y falta de trabajo no imputable al empleador”.
Posteriormente, avanzó con una reducción de más del 30% de su plantilla. En los últimos meses, 44 trabajadores atravesaban suspensiones y atrasos en el cobro de haberes.
La situación se agravó tras un temporal que provocó la pérdida de mercadería y profundizó el deterioro financiero. La semana pasada, empleados realizaron protestas frente a la planta por deudas salariales.
“La gente está en la casa por decisión de la empresa. Está cerrada, sin producir, sin comprar insumos, y eso genera mucha incertidumbre”, había advertido Nicolás González, secretario general del Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA) Seccional Rafaela.
Venta y futuro de los trabajadores
En ese contexto, la compañía notificó al gremio la venta de la planta a un grupo empresario de la Ciudad de Buenos Aires vinculado al sector de las golosinas.
Según se informó en reuniones con representantes sindicales, la intención de los nuevos propietarios es preservar las fuentes laborales. No obstante, hasta el momento no trascendieron detalles del plan productivo.
La empresa realizó además un pago parcial correspondiente al salario de enero, uno de los principales reclamos que motivaron las medidas de fuerza.
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