Lectura a marzo, risas libertarias y un faltazo inesperado: las perlitas de Diputados
Miercoles 25 de Febrero de 2026
Nº de Edición 1517

LEGISLATURA BONAERENSE

Lectura a marzo, risas libertarias y un faltazo inesperado: las perlitas de Diputados

25/02/2026 | La primera sesión del año en la Cámara de Diputados bonaerense además de los cruces por la reforma laboral, dejó perlitas

Por: Redacción

La primera sesión del año en la Cámara de Diputados bonaerense además de los cruces por la reforma laboral, dejó perlitas. Repasalas una por una.

 

La Cámara de Diputados bonaerense tuvo su primera sesión del año con cruces por la reforma laboral de Javier Milei, cambios en las comisiones y la creación del demorado cuerpo contra la ludopatía. Pero como suele ocurrir, las perlitas que no figuran en el orden del día dejaron tela para cortar.

La cobertura de Diputados Bonaerenses registró algunas escenas que quedaron afuera de los flashes y pintan el color de la sesión en la Cámara baja.

Las perlitas de la primera sesión de Diputados

Las risas libertarias

El que no la pasó nada bien fue el libertario Francisco Adorni y su hermano el jefe de Gabinete nacional, Manuel. El diputado y funcionario de Javier Milei recibieron una paliza dialéctica de parte del jefe del bloque peronista, el camporista Facundo Tignanelli, que, entre otras cosas, no se privó de tratarlos de “zonsos” y de “burros” en pleno sesión.

Pero más allá del cruce lo que más llamó la atención para los atentos observadores fue la reacción del titular de la bancada libertaria, Agustín Romo. Mientras Tignanelli desarmaba el discurso del hermano del vocero presidencial Manuel Adorni, Romo se permitió varias risas visibles. Dicen que en política hay gestos que valen más que mil discursos.

El faltazo de Passaglia

Otro que dio la nota, aunque por ausencia, fue Manuel Passaglia. El diputado de la bancada Hechos no asistió a la primera sesión del año y su banca vacía no pasó desapercibida.

La imagen cobra más relevancia después del escandaloso episodio que protagonizó su hermano, el intendente de San Nicolás, Santiago Passaglia, en diciembre pasado, cuando irrumpió en el recinto en plena sesión para reclamar la banca que había pedido bajo licencia.

Con banca asegurada y protagonismo garantizado, el faltazo en el debut legislativo deja una pregunta flotando: ¿estrategia, desinterés o simple problema de agenda? Lo cierto es que, después de tanta insistencia por el escaño, la ausencia resultó, cuanto menos, llamativa.

¿Un radical camporista?

En medio de los cruces, una postal llamó la atención por otros motivos. El jefe del bloque UCR + Cambio Federal, Diego Garciarena, se sentó durante un largo tramo en la banca del peronista Juan Pablo De Jesús y compartió espacio con la bancada de Unión por la Patria mientras seguía los discursos.

Lejos de cualquier especulación grandilocuente, la imagen reflejó algo más simple y saludable: diálogo político. Garciarena mantiene buen vínculo con distintos sectores del cuerpo, y la escena fue una muestra de la dinámica cotidiana que muchas veces no se ve en la transmisión oficial.

En tiempos de grietas, una charla en el recinto puede ser más noticia que cien discursos inflamados.

Lectura a marzo

Si hubo una escena que combinó desorientación y reglamento fue la protagonizada por la flamante diputada libertaria, Fernanda Coitinho. Dispuesta a defender a capa y espada la reforma laboral, arrancó su discurso con una frase atribuida a Albert Einstein: “Locura es hacer lo mismo una y otra vez y esperar resultados diferentes”. El problema no fue la cita (cuya autoría es discutida) sino el método.

Hojas en mano, Coitinho comenzó a leer su intervención. Fue entonces cuando Tignanelli recordó que el reglamento establece que para leer hay que pedir autorización y solo para citas puntuales, no para discursos completos. El presidente de la Cámara, Alejandro Dichiara, le dio la razón y le pidió que dejara de leer.

Visiblemente confundida, la diputada intentó continuar, bajando la cabeza sobre sus papeles. Desde su propio bloque le advirtieron que la prohibición no era parcial, sino total. “No es una cita”, atinó a aclarar, sin comprender que el problema no era el contenido sino la lectura en sí.

Fuente_diputadosbsas