El factor Dalmau: Promesas sin votos
El gran perdedor de la jornada fue, sin dudas, el presidente del bloque oficialista. Santiago Dalmau había asegurado puertas adentro del bloque —y hacia el Ejecutivo— que contaba con los votos necesarios para modificar el horario de las sesiones. Sin embargo, al momento de la verdad, la estrategia se desmoronó.
Expone la falla en la búsqueda de consenso con la oposición producto de la soberbia, que debilita debilita aún más su figura como articulador agregado esto a su falta de conocimiento del territorio, y la política local.
La tensión con Presa y el "blindaje" forzado
Dalmau no oculta su fuerte enojo con el concejal Presa, a quien le recrimina no haber chequeado los requisitos básicos antes de lanzar la propuesta de la concejal de Rocio Sgaravato. Está última a su vez está siendo cuestionada en su ciudad por intentar cobrar doblemente del estado.
A pesar de la furia interna, el oficialismo se vio obligado a "bancar" la situación públicamente para evitar un papelón mayor, aunque el malestar por la falta de coordinación técnica y política quedó flotando en el recinto.
La figura más cuestionada
En el centro de la tormenta se encuentra la concejal Sgaravato Rocio de Camino a la Victoria. Su desempeño viene siendo blanco de críticas constantes desde diversos sectores, y este episodio no hizo más que exponerla políticamente de manera irreversible.
La falta de resultados y el error de cálculo en esta sesión la dejan en una posición de extrema vulnerabilidad dentro del esquema oficialista, donde los cuestionamientos ya no solo vienen de la oposición, sino del propio fuego amigo donde el espacio de Tolosa Paz pierde todo tipo de rédito político.