CARMEN DE PATAGONES – Lo que debería ser un trámite administrativo de rutina se ha convertido en un símbolo de la parálisis que atraviesa la gestión municipal. En las últimas horas, se conoció que la consejera escolar Susana López recaudo dinero de forma privada para la compra de una pizarra, un insumo elemental que el Estado debería proveer sin dilaciones.
El hecho ha puesto el foco sobre la figura del Intendente Marino, a quien se le critica la falta de resolución frente a los problemas cotidianos de las instituciones. La provisión de elementos a las Comisiones de Fomento es una función indelegable del Ejecutivo, por lo que el recurso a la "caridad" de los vecinos es visto como una claudicación de sus responsabilidades políticas.
La gestión que no llega
La crítica no apunta a la intención individual de la consejera, sino a la normalización de la precariedad. Según diversos sectores, el rol de un funcionario es gestionar partidas presupuestarias y exigir los recursos que por ley corresponden, no trasladar la carga financiera al bolsillo de una comunidad que ya sostiene al Estado con sus impuestos.
"Es inadmisible que el Intendente Marino no pueda resolver la compra de una pizarra. Si para lo básico hay que hacer una colecta, ¿qué podemos esperar para las obras estructurales o el mantenimiento de las calles?", se preguntan vecinos indignados ante la publicación en redes sociales.
Doble imposición y falta de respuestas
La situación de las Comisiones de Fomento es un termómetro del estado de la gestión local. El hecho de que una consejera escolar deba salir a "paliar la desidia" oficial mediante el pedido de donaciones evidencia un quiebre en la cadena de mando y una preocupante falta de gestión administrativa.
Para muchos, esto representa una "doble imposición": el ciudadano paga sus impuestos para que el Intendente administre, pero luego debe volver a aportar de su bolsillo para que las instituciones tengan lo mínimo para funcionar.
Mientras la colecta avanza, el silencio de las autoridades municipales alimenta el debate sobre si Patagones está siendo gobernada bajo un plan de gestión serio o si, por el contrario, ha quedado librada a la improvisación y la buena voluntad de los particulares.