Carmen de Patagones se encuentra en las últimas horas bajo una atmósfera de tensión. Al persistente e irrespirable humo proveniente de los focos de incendio en la escombrera municipal, ahora se le suma una preocupación mayor: el pronóstico de fuertes tormentas que podrían castigar con dureza a los sectores más vulnerables de la ciudad.
El municipio emitió un comunicado oficial de alerta meteorológica, pidiendo precaución a la población. Sin embargo, para los habitantes del barrio El Bañado, la noticia se recibió con angustia. Es que el sistema de bombeo, vital para evitar que el agua ingrese a las viviendas, se encuentra en un estado de precariedad alarmante.
Infraestructura en crisis
Según pudo saber este medio, la operatividad de las bombas extractoras está lejos de ser la óptima. Equipos eléctricos dañados y la ausencia de motores de repuesto operativos dejan al barrio a merced de la naturaleza. Lo que para cualquier vecino es una lluvia necesaria, para El Bañado es el inicio de una pesadilla logística por la falta de inversión oficial en mantenimiento básico.
"El municipio nos da el alerta por lluvia, pero no nos da la tranquilidad de que las bombas van a funcionar. Es una contradicción total avisarnos que va a llover si no tienen las herramientas para sacarnos el agua", expresaron indignados vecinos del sector.
Entre el agua y el humo
La desidia parece ser el denominador común en la agenda ambiental y de servicios. Al drama hídrico se le suma el desmanejo en la escombrera, donde el fuego subterráneo y superficial sigue generando nubes tóxicas que afectan la salud respiratoria de cientos de familias en los barrios aledaños.
Hoy Patagones no solo mira al cielo esperando que la tormenta no sea tan fuerte como se anuncia; también mira hacia el Palacio Municipal, exigiendo respuestas que dejen de ser simples comunicados de prensa y se transformen en soluciones concretas sobre el terreno.