Caminar por la costanera maragata, históricamente el orgullo de los vecinos, hoy requiere más atención al suelo que al paisaje del río. En la estratégica esquina de calle Italia y la Costanera, a escasos metros de la sede de la Prefectura Naval Argentina, una tapa de hierro fundido (o lo que queda de ella) representa un peligro inminente para cualquier desprevenido.
La imagen que acompaña esta nota es elocuente: el metal, devorado por el óxido y el paso del tiempo, ha cedido creando huecos de dimensiones considerables. No es solo un problema estético; es una trampa mortal para niños que corren por el sector, deportistas o adultos mayores que transitan la zona más concurrida de la ciudad.
La desidia a la vista de todos
Lo más llamativo de este foco de peligro es su ubicación. Se encuentra en una zona de altísima visibilidad, custodiada por una institución federal y transitada diariamente por cientos de personas. Sin embargo, el "agujero" permanece allí, como un monumento a la inacción oficial.
"Pasamos todos los días por acá y vemos cómo se va desintegrando. Parece que están esperando que alguien se quiebre una pierna para venir a soldar un pedazo de chapa", comentó indignado un vecino que realizaba su caminata matutina.
Un mal que se extiende a todo el Partido
Este pozo en plena costanera no es un hecho aislado, sino la cara visible de una problemática que, según denuncian los habitantes, se extiende a todo el territorio del Partido de Patagones. Desde la falta de iluminación en los barrios periféricos hasta el estado crítico de las calles de tierra, caminos rurales intransitables y la señalización inexistente en las localidades del interior del distrito, el sentimiento de abandono es generalizado.
El deterioro de la infraestructura urbana en Carmen de Patagones parece haber entrado en una inercia peligrosa. Mientras se anuncian grandes proyectos, lo cotidiano, lo que hace a la seguridad y calidad de vida del ciudadano de a pie se cae a pedazos, literalmente, bajo el óxido y la falta de presupuesto (o de voluntad política) para el mantenimiento preventivo.
¿Cuánto tiempo más pasará antes de que esta "trampa" en la costanera se cobre una víctima? Por ahora, la única respuesta es el silencio de las autoridades y una chapa que se sigue desmoronando frente a la mirada de todos