En las últimas horas crecieron las versiones en Coronel Pringles sobre el posible cierre de una sucursal del Banco Macro a partir de junio, en el marco de un proceso de ajuste que la entidad viene llevando adelante en distintos puntos del país.
Según publicó el medio local Diario El Orden, tres familias quedarían afectadas de manera directa, ya que los empleados habrían recibido propuestas de traslado a ciudades como Bahía Blanca o Coronel Suárez para conservar sus puestos de trabajo.
Pero más allá del impacto laboral, la principal preocupación se centra en los clientes. De concretarse el cierre, realizar trámites presenciales implicaría viajar varios kilómetros, una situación que golpea especialmente a jubilados y personas mayores.
En redes sociales, los vecinos reflejaron ese malestar. “Queda mucha gente a la deriva, en especial los mayores”, expresó una usuaria. Otros apuntaron a una problemática más amplia: el cierre de servicios y la pérdida de actividad en la ciudad.
También hubo inquietud por la posible desaparición del único cajero de la red Banelco en la localidad. “Es súper necesario”, advirtió un vecino.
El recuerdo de crisis pasadas también apareció entre los comentarios. “Esto ya lo vivimos en los 90”, señalaron, en alusión al cierre de entidades bancarias en otras épocas.
Mientras tanto, algunos usuarios cuestionaron los costos y la atención del banco en los últimos años, mientras que otros destacaron el trato del personal local, lo que suma un componente humano a la incertidumbre.
Por ahora no hay confirmación oficial, pero el tema ya encendió una señal de alerta en la comunidad: menos servicios, más distancia y un golpe al movimiento económico local.
Fuente_LaNoticia1