En Argentina y en distintos rincones del planeta, es recordado como el Papa que rompió con los protocolos tradicionales y los lujos del Vaticano, eligiendo siempre un estilo de vida austero, cercano y comprometido con los más necesitados.
Su mensaje simple pero poderoso logró conectar con nuevas generaciones, alentándolas a involucrarse, a cuestionar y a transformar la realidad.
Entre sus palabras más recordadas, una seguirá resonando con fuerza en la memoria colectiva:
“Hagan lío”, una invitación a salir de la comodidad y ser protagonistas del cambio.