El origen de estas ciudades se remonta al año 1779, cuando el navegante y funcionario español Francisco de Viedma y Narváez fundó el primer asentamiento estable en la región. Este hecho marcó el inicio de la presencia permanente en la Patagonia y convirtió a la comarca en la puerta de entrada al sur argentino.
Ubicadas en márgenes opuestas del río Negro, Viedma (hoy capital de la provincia de Río Negro) y Carmen de Patagones (provincia de Buenos Aires) crecieron de manera conjunta, desarrollando un vínculo único que trasciende los límites provinciales. Desde sus inicios, la zona tuvo un valor estratégico, tanto por su posición geográfica como por su rol en la defensa y consolidación de la soberanía nacional.
A lo largo de los siglos, la comarca fue escenario de procesos históricos clave: desde los primeros fortines y misiones, pasando por el desarrollo del comercio fluvial, hasta convertirse en un punto central de integración cultural y social en la Patagonia. Su población, diversa desde sus orígenes, incorporó aportes indígenas, europeos y afrodescendientes, conformando una identidad rica y plural.
Hoy, a 247 años de su fundación, la Comarca Viedma–Patagones sigue siendo símbolo de hermandad, resistencia y construcción colectiva. Su historia compartida, reflejada en sus tradiciones, su arquitectura y su gente, continúa proyectándose hacia el futuro con el mismo espíritu de aquellos pioneros.
Celebrar este aniversario es reafirmar el compromiso con la memoria, la identidad y el desarrollo de una comunidad que, más allá del río, sigue latiendo como una sola.