El Círculo Rojo ya evalúa un plan B ante el desgaste de Milei
Lunes 27 de Abril de 2026
Nº de Edición 1578

DUDAS SOBRE EL RUMBO

El Círculo Rojo ya evalúa un plan B ante el desgaste de Milei

27/04/2026 | El principal núcleo del empresariado nacional mantiene el apoyo al plan de ajuste, pero se multiplican los reparos de que con esta crisis económica en la calle el Gobierno puede perder el año que viene. Señales de agotamiento de un Milei que no convence, mientras el tejido social sigue en descomposición.

Por: Redacción

El problema no es la convicción ideológica, es un tema de pragmatismo político y de la viabilidad del plan de La Libertad Avanza. Así parece que se resume la dirección a la que apunta el Círculo Rojo de la Argentina. Javier Milei ve en ellos pura conspiración.

Luego de otra semana en la que al Gobierno se le hace cuesta arriba imponer una agenda positiva sobre el rumbo, con noticias que hacen debilitar su imagen incluso hasta en el bloque de poder que le dio su base de poder más potente, y con advertencias por los malos indicadores de consumo, actividad y crédito, parecería que nada marcha acorde al plan. Y todo, en la lógica del Presidente, se resuelve con acusaciones y a los gritos.

Mientras el periodismo sigue en el blanco de un Milei que parece solo atinar a denunciar conspiraciones desestabilizadoras en su contra, la realidad parece imponérsele por sí misma. Una realidad que generan las políticas de su propio gobierno, y que no entusiasma a los principales empresarios, financistas, inversores e ideólogos de derecha, que ven un final incierto en la aventura “libertaria”.

Uno de los propios que Milei mira con atención este alarmante panorama es su gurú económico, el consultor Ricardo Arriazu. El autor intelectual de la “Tablita” cambiaria durante la dictadura repite hasta el hartazgo su advertencia de que el modelo de LLA destruye más rápido de lo que destruye la actividad.

A los malos números que se dieron a conocer de actividad en febrero (caída del 2,1% interanual en febrero y 2,6% con respecto a enero, lo que representa la quinta peor contracción desde 2004 excluyendo el periodo de la pandemia), el Gobierno responde con la excusa de que en ese segundo mes del año hubo feriados y paros. Otra vez la realidad se les escapa como arena entre sus dedos.

El arrastre de otros indicadores malísimos pinta un paisaje que da argumentos a los popes del poder para cotejar alternativas. Una recaudación que hace 8 meses que cae, una inflación que se mantiene al alza hace 10 meses de forma sostenida y un flagelo generalizado como el de las familias endeudadas, que a pesar de que el Gobierno busca dinamizar a fuerza de baja de tasas y de encajes, no logra encauzar.

Incluso cámaras empresariales afines al Gobierno tuvieron que publicar datos duros. En marzo, el Indicador de Consumo (IC) de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC) cayó 1,3% en la comparación interanual y un decrecimiento desestacionalizado de 0,5% frente al mes de febrero.

A este combo, se le suman los escándalos de corrupción que afronta LLA y la baja en las encuestas que se sostienen en los últimos dos meses. Se multiplican los colectivos sociales agredidos por este modelo y el malestar social se percibe a cada instante en la calle, con ingresos que se mantienen muy por debajo de un nivel de vida digno, y con un Gobierno que lejos de acusar solo defiende a capa y espada a su jefe de Gabinete. Incluso les vuelve a aumentar el sueldo a sus ministros. Es mucho, chorrea insensibilidad por todos lados.

Los problemas económicos también decantan en mayores ruidos internos, en esta oportunidad con reproches del ministro de Economía Luis Caputo por la disputa entre Karina Milei y Santiago Caputo. Todo esto lo ven los que incluso ganan con este rumbo, pero que ven la inviabilidad de que se pueda sostener.

Son signos de agotamiento de un modelo que tiene una conclusión que se impone entre los actores de poder: plantean en cada oportunidad de encuentro social y grupos de WhatsApp que se necesita un representante más “racional” de la derecha, alguien que mantenga las principales directrices de este modelo económico, pero menos “kamikaze”.

Hay consenso en apoyar la supuesta eliminación del déficit fiscal y mantener el orden macroeconómico. Esto quedó a la vista con el editorial del diario La Nación de los últimos días en el que se defendió las transformaciones políticas y económicas que tiene a las grandes empresas como beneficiarias absolutas. Pero detrás de ese barniz, se cubre la búsqueda de recambio de quien representará los intereses del Círculo Rojo en los próximos años.

Esto estuvo presente en la reunión de hace quince días entre Paolo Rocca y Mauricio Macri. Ese encuentro en el que el titular de Techint, para Milei “Don Chatarrin”, le pidió al expresidente que sea una alternativa para el 2027.

Rocca, pieza clave de la Asociación Empresaria Argentina (AEA) permitió que se difundiera esta reunión, en una manifestación contundente de que los popes más encumbrados del establishment pidieron la carta para ver qué Plan B hay en el horizonte. Su búsqueda está lejos de las latitudes tanto de Milei como de Axel Kicillof, a quienes ven como las posiciones extremas de la confrontación.

Si se trata de la viabilidad del programa “libertario”, Kicillof y la Provincia de Buenos Aires, Arriazu remarcó que el Talón de Aquiles de LLA está en el Conurbano, y los problemas que se verifican en el mercado laboral del principal cordón poblacional de la Argentina.

En concreto, en los partidos del Gran Buenos Aires, la desocupación alcanzó el 9,5% durante el último trimestre de 2025, que representa unos 2 puntos porcentuales más que el promedio país (7,5%).

Esto se contrasta con la bonanza de sectores como la energía, la minería y el agro, que generan pocos puestos de trabajo, en relación a la caída sostenida de la industria, del comercio y el acumulado en la construcción, pilares de la economía real bonaerense.

De los 206.000 puestos de trabajo que se destruyeron desde que llegó Milei a la Casa Rosada, la Provincia de Buenos Aires perdió 71.000, casi el 35 % del total. Como señala el periodista Leandro Renou, el consumo desde 2023 en PBA se contrajo un 7,7 %.

El pedido de Arriazu de complementar el esquema macro con políticas de contención, entre las que se incluyen la Asignación Universal por Hijo, el seguro de desempleo y obra pública focalizada, tienen como objetivo mitigar los efectos estructurales de un plan económico que deja heridos por todos lados.

Heridos que el año que viene definirán en el cuarto oscuro, lo que algunos pocos, con la panza más que llena, ya empiezan a digitar como un posible cambio de fusible si a Milei no le va bien.

Crédito_diagonales.com