En particular, la medida afectaría directamente a los usuarios residenciales de localidades con bajas temperaturas, como Cermen de Patagones y todo el Sudoeste Bonaerense, además de otras regiones incorporadas al esquema en los últimos años.
El beneficio alcanza hoy a jubilados, pensionados, trabajadores y familias que dependen de este subsidio para afrontar los costos del servicio de gas, especialmente durante los meses de invierno. Su eliminación implicaría un aumento inmediato en las tarifas, impactando de lleno en el bolsillo de los sectores medios y más vulnerables.
Según trascendió, el Gobierno nacional analiza enviar al Congreso un proyecto para modificar el régimen, en el marco de un paquete de reformas energéticas que formaban parte del capítulo XI del Presupuesto 2026, que no fue aprobado.
De avanzar la iniciativa, las consecuencias no solo se verían en el plano económico, sino también en la calidad de vida de miles de familias que habitan zonas donde el gas no es un lujo, sino una necesidad básica para calefaccionarse.
En este contexto, crece la preocupación en las comunidades alcanzadas por el beneficio, ante la posibilidad de perder una herramienta clave para hacer frente a las condiciones climáticas adversas.