Ante la paralización de la obra pública por parte del Gobierno Nacional, el Municipio decidió avanzar con recursos propios —provenientes en parte de la tasa de Salud—, reafirmando el compromiso de transformar cada aporte de la comunidad en mejoras concretas para el sistema sanitario local.
Preservando la arquitectura original, se removerán las estructuras existentes —rampas, escaleras y veredas— para dar lugar a una circulación más eficiente, priorizando especialmente a personas con movilidad reducida, adultos mayores y pacientes en situación de vulnerabilidad.
Además, la obra contempla la incorporación de equipamiento urbano como iluminación LED, bancos, bicicleteros y cestos, jerarquizando el espacio público y optimizando la circulación.