Es preocupante la falta de empatía que brota desde el Municipio y la ausencia de gestión ante una situación límite. Mientras las bajas temperaturas comenzaron a golpear fuerte en la región, alumnos y trabajadores del establecimiento educativo deben padecer el desinterés o la inoperancia de quienes tienen la responsabilidad de trabajar por el bienestar de la sociedad. Miran de reojo la problemática y no ponen énfasis en darle una solución urgente.
Resulta casi “siniestro” que ni el Intendente Marino, ni la secretaria de Obras Públicas, Pamela Baffoni, tomen la iniciativa de arbitrar los medios necesarios para que comience la obra que le permitiría a la escuela contar nuevamente con calefacción.
Vale destacar que el establecimiento se encuentra sin servicio de gas desde el mes de octubre de 2025. La gran pregunta es: ¿por qué no se llamó de inmediato a licitación y se ejecutó la obra durante el receso escolar de verano? Hoy la obra estaría adjudicada, pero hasta el momento ni siquiera se sabe cuándo comenzará la nueva instalación.
A este paso, con los tiempos de los funcionarios y el escaso esmero que ponen para resolver esta problemática, quizás la inauguración llegue recién para el Día de la Primavera, con bombos, platillos y muchas fotos.