El dato surge del Decreto Nº 434 firmado por el intendente Carlos Bevilacqua para liquidar los pagos de abril de 2026.
El esquema:
127 personas cobran $200.000
5 cobran $138.000
9 cobran $110.000
3 cobran $80.000
1 cobra $55.000
El gasto total ronda los $27,4 millones mensuales.
¿Qué hacen esas personas? Según distintos testimonios y relevamientos, realizan tareas permanentes y esenciales del Municipio: limpieza, cocina, barrido, mantenimiento, trabajo en CDI, geriátricos y otras dependencias municipales. En muchos casos cumplen jornadas de 5 o 6 horas diarias.
Pero no parece un “entrenamiento laboral” temporario: hay personas que llevan años dentro del sistema esperando una mejora que nunca llega.
Mientras el Salario Mínimo Vital y Móvil es de $357.800, la mayoría cobra $157.800 menos que ese piso. Y aun así, el salario mínimo tampoco alcanza: según el INDEC, una familia necesitó casi $1.500.000 en abril para no ser pobre.
El mecanismo se repite: primero el PEV, después la promesa de pasar a una cooperativa, y siempre el “más adelante te vamos a mejorar”.
Promesas que, según distintos testimonios, suelen intensificarse en épocas electorales:
“aguantá un poco más”
“si cambia el gobierno esto se termina”.
En un contexto de crisis y falta de trabajo genuino, la necesidad y el miedo a perder lo poco que tienen terminan funcionando como una forma de dependencia política sostenida con fondos públicos.
Credito_ActivaNoticias