La ventilación adecuada de los espacios, la limpieza húmeda con soluciones desinfectantes y evitar barrer o generar polvo son medidas fundamentales para disminuir la exposición.
Ante síntomas como fiebre, mialgias, cefalea o dificultad respiratoria luego de una exposición de riesgo, es importante realizar una consulta médica temprana.
La prevención y la detección precoz continúan siendo las herramientas más importantes.