Mientras seguimos viendo:
* caminos rurales destruidos,
* plazas abandonadas,
* microbasurales,
* espacios verdes sin mantenimiento,
* calles deterioradas,
* reclamos permanentes en todo el distrito,
El Municipio terminó el año con más de $8.800 millones sin ejecutar.
Y lo más grave:
Más de $7.300 millones corresponden a fondos afectados destinados específicamente a:
* educación,
* salud,
* caminos rurales,
* y otros programas esenciales.
Es decir: había plata para resolver problemas concretos de los vecinos y no se utilizó.
También detectamos:
* partidas con aumentos de hasta 835%,
* áreas que presupuestaron $0 en personal temporario y terminaron gastando millones,
* inconsistencias en distintos indicadores,
* y falta de información solicitada formalmente por nuestro bloque.
Además, el HCD sigue sin acceso directo al RAFAM, limitando las herramientas de control y transparencia.
Controlar las cuentas públicas no es poner palos en la rueda. Es defender cada peso de los vecinos del Partido de Patagones.