El cierre del aserradero Linor SRL, ubicado en la localidad misionera de Azara, abrió un fuerte conflicto y dejó a unas 130 familias en medio de una profunda incertidumbre. La empresa, considerada una de las principales fabricantes de pallets de la región y proveedora de grandes firmas nacionales, confirmó el cese de sus operaciones en medio de una crisis económica que se agravó en los últimos meses.
Tras conocerse la decisión empresarial, los trabajadores iniciaron una protesta frente a la planta industrial y bloquearon el retiro de maquinaria para evitar un posible vaciamiento. El temor principal es que la salida de equipos complique el cobro de salarios, vacaciones e indemnizaciones que la firma mantiene pendientes con el personal.
Desde el Sindicato de Obreros de la Industria Maderera de Posadas (SOIMP) señalaron que el conflicto venía siendo monitoreado desde hace al menos dos años y apuntaron tanto a la crisis del sector como a problemas de administración interna de la compañía.
Denuncias de vaciamiento y salarios impagos
Los trabajadores denunciaron que mientras parte del personal se encontraba de vacaciones comenzaron movimientos de maquinaria dentro del predio industrial. Según relataron desde el gremio, algunas máquinas ya habían sido retiradas y otras estaban listas para ser trasladadas cuando los operarios decidieron intervenir y montar una vigilia permanente en los accesos de la planta.
«El personal reaccionó porque entiende que las máquinas son la única garantía de cobro que queda», explicaron desde el sindicato, que además confirmó que la empresa adeuda tres quincenas y vacaciones pendientes.
En paralelo, trascendió que Linor avanzaría hacia una presentación formal de quiebra. Ante ese escenario, el gremio ya puso a disposición abogados para intervenir en el proceso judicial y resguardar los créditos laborales de los trabajadores afectados.
Una empresa clave para la economía regional
Linor SRL supo convertirse en una de las industrias madereras más importantes del sur de Misiones. Desde su planta salían pallets destinados a grandes compañías nacionales como Arcor, Quilmes, Loma Negra y Papel Misionero, además de exportaciones hacia Brasil.
El impacto del cierre excede a los empleados directos. En una localidad pequeña como Azara, donde gran parte de la economía gira alrededor de la actividad forestal y maderera, el conflicto amenaza con golpear a cientos de familias vinculadas indirectamente a la producción y el transporte.
Preocupación y advertencia gremial
Desde el sindicato alertaron además sobre el deterioro social que atraviesan muchas familias de los operarios despedidos. «Hay compañeros que no tienen para comer y otros con graves problemas emocionales por las deudas y la incertidumbre», señalaron trabajadores durante la protesta.
La situación también expuso el reclamo por una mayor intervención estatal frente a la crisis industrial que golpea a distintas economías regionales. Los operarios advirtieron que, de no aparecer respuestas urgentes, podrían profundizar las medidas de fuerza con cortes parciales sobre la ruta provincial 94 para visibilizar el conflicto.
Fuente_mundogremial