Por Radio Provincia, afirmó que su distrito “es una de las ciudades más frías” del territorio bonaerense y subrayó que, pese a que aún no llegó el invierno, tuvieron “temperaturas de menos 4 y 5 grados”.
El mandatario local recordó que el proyecto que el oficialismo busca modificar en el Congreso, y que ya recibió media sanción en Diputados, fue impulsado desde Coronel Suárez. Seguido, consideró que si el Senado aprueba los cambios, “va a tener consecuencias terribles en La Pampa, Bahía Blanca, Pigüé, Guaminí, donde tuvimos temperaturas como las de Ushuaia, inclusive por debajo de los 13 grados”.
El mandatario afirmó que “es ridícula” la propuesta porque “esto no le cuesta nada al Estado” sino que “equilibra la tarifa con las de las zonas más frías del país”.
En ese aspecto, remarcó que “el perjuicio va a ser en julio cuando lleguen las facturas con el 30 ó 50% de aumento”, sumado al incremento previsto para los próximos meses. Por lo tanto, enfatizó que “se va a pagar un 120% por encima del gas”, recursos que “van directamente a las empresas que proveen gas”. Es decir, “el Estado no se ahorra nada, sino que hace un traspaso de fondos a las intermediarias”.
El Intendente resaltó que esta decisión “agrava la situación” socioeconómica general debido a que “la gente se va a enfermar a causa de que no se va a calefaccionar” y, de esa manera, “van a ir a atenderse al hospital afectados por enfermedades respiratorias”, cuando "están explotados" en el marco del ajuste en el sistema sanitario.
Por último, adelantó que, “junto a jefes comunales de la Provincia de distintos colores políticos, estarán juntando firmas en las plazas en el marco de un petitorio para que se frene la destrucción de Zona Fría”.
Escuchá la entrevista:
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