Una de las principales discusiones en el mundo de los analistas políticos es en qué proporción el factor económico determina la deriva de un gobierno en el que se asoma una situación de deterioro de imagen, y cuanto se lleva en ese malestar los factores extraeconómicos que pueden dañar de forma irreversible esa reputación.
Los estudios que salieron en las últimas horas muestran que, lejos de llegar a conclusiones sobre esa polémica, La Libertad Avanza se ve golpeada en los dos frentes.
FRENTE CORRUPCIÓN
Los últimos movimientos del jefe de Gabinete Manuel Adorni para intentar contener la ola de críticas por su incremento patrimonial que es investigado por la Justicia, lejos de apaciguar el clima, resultó ser todo un boomerang.
Además del fervor en su contra en las redes sociales, el principal campo de “batalla” de LLA, las encuestas más tradicionales de las agencias de opinión pública le trajeron resultados lapidarios.
Este es el caso de Management & Fit, que publicó comparativas entre los estudios de relevo de imagen del Gobierno entre abril y mayo. Allí ya se anticipaba, según indican, que la demanda para que salga Adorni no varió: 78.7% en abril, 79.5% en mayo que considera que debería renunciar o pedir licencia mientras avanza la causa en Comodoro Py. Pero resaltaron que lo que sí cambió fue su composición. “La renuncia directa subió 4.1 puntos. El No sabes/No contesta colapsó 6 puntos. Los indecisos tomaron posición”, indicaron.
Desde Management & Fit plantean que “el núcleo que lo respalda como persecución judicial”, cifra que creció 5,5 puntos, reflejando cómo se polariza aún más la opinión pública ante la “cascada” de hechos que salpican a Adorni.
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Otro dato relevante es que el escándalo Adorni, que ya es algo casi irremontable para el funcionario, puede salpicar a los hermanos Milei. Según la agencia, la percepción dominante (42,1%) es que el Presidente no prescinde del jefe de Gabinete porque “conserva información sobre irregularidades”.
“La lectura social combina percepción de protección política con dudas patrimoniales sin resolver”, sostuvieron.

En el elenco “libertario” hay malestar por esta situación, y estos datos parecen encontrar el porqué. La confianza en el oficialismo acusa el impacto: Siete de cada diez dicen que los hechos afectan su confianza en la gestión, lo que marca un incremento de más de 10 puntos entre abril y mayo.
A esto se suma los sofocones con sus principales aliados. Entre los votantes del PRO la confianza baja 63,3%; y entre los propios votantes, 42,1%.
En el Poder Ejecutivo aún mantienen las esperanzas de reelegir. El contrapeso que evidencian en Management & Fit es que 65,3% votaría igual que en 2023. “El daño de imagen es nítido, el daño electoral aún no se traduce, porque el cambio luce difuso y sin alternativa consolidada”, concluyen.
FRENTE ECONOMÍA
Esta reflexión final del informe citado no puede estar escindida de la vida cotidiana de los argentinos y cómo atraviesan el tercer año de gestión “libertaria”.
El malestar económico fue retomado por la consultora D'Alessio IROL/Berensztein con un título contundente: “Punto de inflexión”. Se indicó que además del eje de la “corrupción”, lo que interesa primeramente en la población es la “inseguridad”, que volvió a ocupar el primer lugar de preocupación, y le sigue de cerca los problemas económicos.
Allí plantean que la percepción sobre la gestión del gobierno de Javier Milei “parece haber encontrado su piso luego de cuatro meses de caída continua tras los escándalos y sospechas de corrupción dentro del gabinete del presidente, recuperándose 2 puntos”. Sostienen que un 60% lo evalúa negativamente y un 39% continúa apoyando al equipo “libertario”.
Cuando se consulta por la percepción sobre la situación económica personal, el 68% de los encuestados por esta agencia percibe que está peor posicionado económicamente respecto del año anterior, al igual que el mes anterior y se trata del valor más alto desde agosto de 2024.
Aunque destacan que “las expectativas económicas para el año próximo también se recuperaron ligeramente”, con un 41% de la población que cree que la economía estará mejor dentro de un año, hay un 55% evalúa que estará peor.
“La sensación positiva sobre la economía personal de los votantes a LLA se encuentra en 58 % (dos puntos porcentuales menos que el mes anterior)”, sostienen. Por otra parte, relevaron que el pesimismo predomina entre los votantes de FP, con un 95 %, y que los votantes de Provincias Unidas replican esta sensación: un 77 % de ellos considera que su situación económica personal es peor ahora que en 2025.
Fuente_diagonales.com