El Presidente encabezó su primera actividad pública con el nuevo esquema de Gobierno y buscó transmitir una imagen de unidad, aunque algunos gestos despertaron interpretaciones dentro del oficialismo.
La primera aparición pública de Javier Milei junto a su Gabinete después de la salida de Manuel Adorni dejó una serie de señales políticas que no pasaron inadvertidas. La jornada, que tuvo como eje el tradicional Te Deum en la Catedral Metropolitana, sirvió para exhibir el nuevo mapa interno del Gobierno y marcar el inicio de una etapa distinta en la administración libertaria.
El Presidente aprovechó la actividad oficial para reunir posteriormente a sus ministros en la Casa Rosada, en un encuentro que representó el primer contacto formal del equipo completo tras los recientes cambios en la estructura del Ejecutivo.
Un Gabinete con otro clima tras la reestructuración
Dentro del oficialismo, la modificación del esquema de conducción pareció reflejarse en el ánimo de varios funcionarios. La salida de Manuel Adorni había sido observada por distintos sectores del Gobierno como una oportunidad para descomprimir tensiones internas que, según trascendía, afectaban el funcionamiento cotidiano de la gestión y generaban costos políticos.
Durante la caminata por la Avenida Rivadavia rumbo a la Catedral Metropolitana, Milei encabezó la columna oficial acompañado por su hermana y secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y por el nuevo ministro coordinador, Diego Santilli, quienes ocuparon el lugar central de la delegación.
La fotografía buscó transmitir cohesión luego de semanas atravesadas por versiones sobre diferencias y reacomodamientos dentro del oficialismo.
El regreso de Patricia Bullrich fue una de las principales señales
Uno de los movimientos más comentados fue la reaparición de Patricia Bullrich dentro de la comitiva presidencial.
La dirigente había quedado marginada de actividades oficiales durante la celebración del 25 de Mayo, en un contexto atravesado por cuestionamientos públicos hacia Adorni vinculados con su situación patrimonial. Incluso había estado ausente en un acto realizado dentro del Cabildo.
Su presencia junto al resto de los integrantes del espacio fue interpretada como una muestra de respaldo político y un intento por dejar atrás las diferencias que habían quedado expuestas en las últimas semanas, especialmente por el perfil cada vez más autónomo que había mostrado la exministra de Seguridad.
Santiago Caputo, Adrián Ravier y un saludo que generó interpretaciones
Otra de las imágenes que despertó comentarios fue la ubicación del asesor presidencial Santiago Caputo, quien permaneció junto al portavoz Adrián Ravier.
El nuevo vocero comenzó su gestión en medio de cuestionamientos internos, tanto por declaraciones críticas hacia su antecesor como por un inicio que, dentro de algunos sectores del Gobierno, no terminó de convencer. Su cercanía con Caputo y con el sector identificado como las "Fuerzas del Cielo" también alimentó las lecturas políticas.
En ese contexto, un breve intercambio entre Milei y Ravier durante la ceremonia llamó la atención. Cuando el portavoz intentó saludar al Presidente con un abrazo, el mandatario respondió únicamente con un apretón de manos y continuó su recorrido, un contraste con la calidez que mostró al saludar a otros integrantes de la comitiva oficial.
Un fuerte operativo de seguridad modificó el contacto con la gente
Más allá de los movimientos políticos, otra diferencia respecto de actos anteriores estuvo en el vínculo del Presidente con el público.
Aunque saludó a la distancia a las personas que se acercaron a la Plaza de Mayo, Milei evitó romper el protocolo para acercarse a los simpatizantes, sacarse fotografías o mantener conversaciones, una conducta habitual en otras apariciones públicas.
La decisión estuvo vinculada al importante dispositivo de seguridad desplegado para la ocasión. Al tratarse de una convocatoria abierta, sin controles previos sobre los asistentes, las autoridades optaron por reforzar las medidas de protección alrededor del mandatario.
El operativo incluyó grupos especiales de la Policía Federal, efectivos de civil, personal de Casa Militar equipado con sistemas antidrones y armamento de largo alcance (armas largas), además de francotiradores distribuidos en distintos puntos estratégicos del perímetro.
El Gobierno busca mostrar una nueva etapa
La primera actividad pública del Gabinete reconfigurado dejó en evidencia que la Casa Rosada intenta abrir un nuevo capítulo tras los cambios internos. La presencia de dirigentes que habían quedado relegados, la ubicación de las principales figuras del oficialismo y los gestos del Presidente fueron observados como mensajes hacia adentro del Gobierno y también hacia el escenario político.
Aunque la ceremonia tuvo un carácter institucional, cada movimiento de los funcionarios volvió a alimentar las interpretaciones sobre el equilibrio de poder dentro de la administración libertaria y sobre cómo quedará conformado el esquema de conducción en esta nueva etapa.