La comedia de la lealtad: entre el engranaje de la caja y la traición en sombras
Sábado 01 de Agosto de 2026
Nº de Edición 1674

PATAGONES

La comedia de la lealtad: entre el engranaje de la caja y la traición en sombras

1/08/2026 | En la rosca política de Patagones hay una regla no escrita: cuando un dirigente saliente o con aspiraciones recurre con demasiada insistencia a la palabra lealtad ante los micrófonos, no está celebrando convicciones ni doctrina. Está intentando tirar una manta de humo sobre un incendio incontrolable.

Por: Miguel Angel Diaz*

La reciente gira mediática de Cristian Duarte tras el cierre de su interinato no solo dejó al descubierto las grietas del esquema oficialista; aceleró la mecha de una bomba de tiempo que hace rato viene consumiendo los cimientos de la gestión de Ricardo Marino. Intentar vestirse de candidato apelando a supuestos "códigos" de lealtad es una bala hacia Franco Balcarce,  no es una estrategia.

El banquete al descubierto: propiedades, favores y "hacer caja"

La furia que se desató en los teléfonos tras la nota de Duarte no responde a simples recelos de cartel o a celos de interna barata. Tienen una matriz mucho más pesada, de esas que no se resuelven con un comunicado de prensa y que cruzan directamente la puerta de los despachos municipales.

Quienes caminamos los pasillos del poder y seguimos el pulso del distrito sabemos que Rosemberg no está haciendo un trabajo a ciegas. Su estrategia de desgastar y arrinconar a Balcarce en cada terreno expuesto responde a una radiografía detallada que hoy está sobre la mesa:

La maquinaria de la recaudación: El binomio político-administrativo que Balcarce conformó junto a su mano derecha viedmense, Gonzalo Voglino —enclavado estratégicamente en Control de Gestión y Hacienda—, no funcionó como un simple engranaje técnico. Ha montado un esquema enfocado en el repliegue y la construcción de caja propia. Asistiendo financieramente a reconocidos líderes territoriales del peronismo.

Patrimonio bajo la lupa: Hay información calificada y precisa sobre la adquisición de propiedades y movimientos patrimoniales que difícilmente puedan justificarse desde la liquidez del fuero público.

Resoluciones a medida: Se le sigue la pista a decisiones administrativas dirigidas a garantizar beneficios directos y trajes a la medida para un conocido empresario de la zona, una maniobra que excede el "fuego amigo" para pisar terreno mucho más oscuro.

La paradoja Duarte: la imposibilidad del discurso

En el medio de este ecosistema de sospechas y negocios cruzados, la irrupción de Duarte pretendiendo postularse resulta tan insostenible como reveladora.

Su paso por los medios volvió a exponer una limitación de origen que en el círculo político ya nadie disimula: Duarte no sabe hablar. Carece de la solidez, la agilidad técnica y la articulación política que exige una candidatura con pretensiones reales. Pretender encabezar una oferta electoral con semejantes fallas de oratoria es regalar el tablero antes de empezar a jugar, así también los sostuvieron desde hacienda definiendo: “este muchacho no sabe hablar y quiere ser candidato” en claras referencia al actual Secretario de Coordinación.

Pero lo verdaderamente insólito es el destinatario de sus juramentos de fidelidad. Salir a predicar "lealtad" hacia Balcarce, mientras este último se encarga junto a La Cámpora de ser los principales conspiradores en off contra el propio intendente Marino es una jugada de un cinismo absoluto. Balcarce juega a dos puntas junto a La Cámpora: sostiene la lapicera en la sombra y destila veneno en privado contra el rumbo de la gestión que lo cobija. Por eso lo señalan, con todas las letras, como un traidor.

La hora del despegue

Este escenario deja la cancha marcada y servida para quienes pretenden dar una discusión seria en la interna sobre todo al secretario de hacienda que quiere despegarse del actual gobierno.

Duarte quiso usar la palabra "lealtad" como salvoconducto para meterse en la carrera y dividirse de los traidores. Veremos que surge.

*Analista político - Colaborador