Lo anunciaron con bombos y platillos, pero a la hora de la verdad empiezan a aparecer las dudas. Vecinos de Patagones cuestionan el alcance del denominado Plan Calor y, especialmente, el cupo de leña que se estaría entregando a las familias.
En el interior del distrito, según plantean vecinos, estarían repartiendo leña verde. A lo mejor están pensando en el próximo invierno, porque para calefaccionarse ahora parece bastante poco útil.
También se anunció la entrega de madera dura. La pregunta es sencilla: ¿qué pasó con esa madera? ¿A quién le llegó? ¿Cuántas familias fueron beneficiadas?
Y hay otra promesa que quedó dando vueltas: las estufas económicas. ¿A quién le entregaron alguna? ¿Cuántas estufas fueron distribuidas? ¿Dónde están los números y el detalle de los beneficiarios?
Los vecinos merecen respuestas claras, porque detrás de cada anuncio hay familias que necesitan calefaccionarse durante el invierno.
A esta altura, el Plan Calor anunciado por el camporista Ensone parece haber terminado como los fuegos artificiales: iluminó durante cinco segundos y terminó en cenizas.
Porque anunciar, repartir poco y después guardar silencio no alcanza. Si se prometió madera dura, estufas económicas y asistencia para calefaccionar los hogares, corresponde informar qué se entregó, cuánto se entregó y a quiénes.
Prometer hasta meter; después de metido, minga lo prometido.
*Miguel Angel Diaz - Analista Político - Colaborador