Se ha producido un aumento de la mora de los agentes económicos, especialmente de las familias, y de los jóvenes que compraron, por ejemplo, motos chicas con préstamos en el 2° semestre del 2025 y también en las entidades pymes. En junio del 2026, dicha mora dejó de subir, después de 19 meses de aumento en las entidades financieras, según un informe preliminar del BCRA.
La mora de familias y pymes es del 12,7% de la cartera de los bancos, 0,1% menor que la tasa a mayo de 2026, que era de 12,8%. Esta variación se logra por el refinanciamiento de carteras que se está haciendo. La tasa de interés aumentó mucho en el segundo semestre de 2025 y llegó a un 120% anual. Con la normalización del mercado financiero, la tasa de interés bajó al 23% anual ahora y se va a mantener en estos niveles. Pero las entidades no bancarias cobran tasas mucho mayores y esto afecta, como hemos dicho, a unos 7 millones de personas y pymes.
En lo que se refiere a billeteras personales y entidades no bancarias, sigue en alza la mora, que es del 32% de la cartera de préstamos respectiva. Los jóvenes de 18 a 35 años son los más afectados, por las compras de bienes durables que hicieron en su momento.
El Gobierno ha actuado en el terreno de dar más préstamos en dólares a tasas normales, para ir regularizándose la situación. Consideramos que es importante dar más tiempo para ir solucionando este problema.
Teniendo en cuenta el crédito a todo el sector privado, este tiene una mora que llegó al 7,7% en mayo de 2026 y que bajó al 7,6% en junio de ese año. La mora de empresas grandes se mantiene en el 3,5% del total de sus carteras, lo que es normal.
Como se ha dado un aumento del saldo de préstamos a las familias y pymes, esto hizo que disminuyera el porcentaje de mora sobre el total de la cartera respectiva, aunque esto no es una solución al problema. Como dato efectivo, se desaceleró el ritmo de expansión de las financiaciones irregulares.
¿Cuál es la magnitud del problema? Recordemos que el saldo refinanciado ya equivale al 3,4% del total del crédito destinado a las familias y al 0,7% del financiamiento a las empresas, que son los niveles más elevados en décadas.
Mirando las perspectivas, es difícil descartar por completo que la morosidad no vuelva a aumentar en algún momento del tercer trimestre del 2026, ya que la mayoría de las entidades financieras habría continuado registrando un aumento de la irregularidad en junio de 2026. De hecho, el atraso en los pagos creció en 18 de los 30 principales bancos del sistema.
Esta situación de mora en estas entidades también tiene un efecto sobre las ventas de supermercados a las familias. Para observar esta evolución, tomaremos el siguiente cuadro:
VENTAS EN SUPERMERCADOS DEL INDEC
Índice real 2017=100
Período - Índice real 2017=100 - Variación interanual
Ene-25 83,8 +4,2%
Feb-25 78,5 +1,3%
Mar-25 86,8 +3,0%
Abr-25 81,5 +8,9%
May-25 81,1 +6,1%
Jun-25 81,2 +0,8%
Jul-25 82,0 +1,0%
Ago-25 82,6 +0,3%
Sep-25 75,5 −0,8%
Oct-25 82,2 +2,7%
Nov-25 82,3 −2,8%
Dic-25 102,3 +0,5%
2025 completo — +2,0%
Ene-26 82,8 −1,2%
Feb-26 76,1 −3,1%
Mar-26 82,4 −5,1%
Abr-26 ≈78,5 −3,7%
May-26 ≈80,5 −0,7%
Ene-May 2026 — −2,8%
Cuando se registró el aumento de la mora en los créditos de las familias y pymes, es decir en los primeros meses de 2026, las ventas en los supermercados, que habían crecido en 2025, empezaron a reducirse en los cinco primeros meses del 2026. Esto permite encontrar una correlación negativa entre los niveles de mora en los créditos de las familias y pymes y la caída en las ventas de los supermercados.
Esperemos que este problema pueda ser ser considerado por el Gobierno, en la medida en que encuentre mecanismos para reducir la mora respectiva y que podamos observar una disminución de la misma en estos agentes económicos que sumarían cerca de los 7 millones de unidades económicas.
Agencia NA