“Por una semana, mientras dure el período de acostumbramiento a las nuevas instalaciones, los 25 animales, entre vacas y vaquillonas, ingresarán al tambo. Pero no serán ordeñadas sino que comenzarán el período de aprendizaje del sistema. Recién la otra semana comenzarían a pasar vacas lecheras, en poca cantidad, para un ordeño progresivo y lento para favorecer al buen uso del sistema”, explicó el responsable del emprendimiento.
La principal característica del emprendimiento es el sistema de ordeño voluntario y automatizado con tecnología de origen sueco (DeLaval), diseñado bajo estrictos parámetros de confort y bienestar animal. Todo ello se desarrolla en un galpón estabulado de 120 por 30 metros, que aloja entre 220 y 240 vacas que circulan libremente.
En el lugar se dispone de tres robots de ordeño, camas de goma individuales, cepillos rascadores desestresantes, ventiladores y puertas inteligentes de tres vías que guían el tránsito voluntario del rodeo. Según explicó Dalmasso, la inversión se concretó a lo largo de seis años utilizando únicamente capital propio generado por la actividad agrícola-ganadera de la firma, evitando el endeudamiento crediticio externo.
“Nuestro objetivo está enfocado en maximizar los sólidos útiles (grasa y proteína) en leche, buscando mantener o superar los registros de su esquema convencional de entre 9,20% y 9,40%”, subrayó.
El esquema apunta a evitar la sobreexigencia nutricional o el estrés para extender la vida útil y la longevidad del rodeo Jersey, se detalló.
Con información de Infohenderson