El funcionario público, es funcionario las 24 horas
Martes 15 de Septiembre de 2026
Nº de Edición 1719

UNA CUESTIÓN DE ÉTICA

El funcionario público, es funcionario las 24 horas

14/09/2026 | La responsabilidad institucional no termina cuando termina el horario de oficina

Por: Argensur

Ser funcionario público no significa solamente ocupar un cargo durante determinadas horas del día. La función pública implica ética, probidad, responsabilidad y conducta acorde con la representación que se ejerce, incluso fuera del horario formal de trabajo.

Es cierto que existe un límite entre la actividad laboral y la vida privada. Un funcionario tiene derecho a su descanso, a su intimidad y a desarrollar su vida personal. Sin embargo, la investidura pública no desaparece cuando termina la jornada laboral.

Quien ocupa un cargo público representa, de una u otra manera, a una institución y al Estado. Por eso, determinadas conductas realizadas fuera del ámbito laboral pueden tener consecuencias sobre la imagen, la credibilidad y la confianza que la sociedad deposita en quienes ejercen funciones públicas.

LA FUNCIÓN PÚBLICA TAMBIÉN EXIGE RESPONSABILIDAD

Durante su horario de trabajo, el funcionario toma decisiones administrativas y ejerce las atribuciones que le fueron conferidas por la ley.

Pero fuera de ese horario, aunque recupere plenamente su condición de ciudadano particular, la responsabilidad ética y el deber de preservar la investidura pública continúan siendo una cuestión central.

No se trata de pretender controlar la vida privada de quienes ocupan cargos públicos. Se trata de recordar que el poder público exige estándares de conducta acordes con la responsabilidad asumida.

Porque un cargo puede tener horario.

La ética, la probidad y la responsabilidad institucional no deberían tenerlo.

Ser funcionario no es solamente una tarea de ocho horas. Es una responsabilidad que, frente a la sociedad, se ejerce las 24 horas.