La crisis de la industria suma un nuevo golpe en la provincia de Buenos Aires con el cierre de la planta de CLAPP en Jeppener, partido de Brandsen. La empresa se encamina a finalizar su actividad a fines de noviembre y más de 30 trabajadores quedarán en la calle, luego de meses marcados por la caída de la producción y un ajuste previo que ya había reducido considerablemente la dotación.
En diálogo con Mundo Gremial, Daniel Cardoso, delegado de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), reconstruyó el deterioro que atravesó la fábrica durante los últimos meses y reveló que las primeras señales fuertes habían aparecido en abril, cuando la empresa avanzó con una reducción de personal.
«La situación en abril fue un ajuste y se fueron 28 compañeros por una caída de producción. Y se empezó a hablar que la cosa no venía bien y había una posibilidad de que, si esto no levantaba, se iba a cerrar», explicó Cardoso.
Negocian las indemnizaciones antes del cierre
Cardoso explicó a Mundo Gremial que las partes mantienen negociaciones y que todavía resta avanzar ante el Ministerio de Trabajo para formalizar lo acordado.
«Tenemos más o menos acordada una salida del 100% que corresponde de la indemnización por cada trabajador. Eso se iba a pagar todo de una ahora en octubre. Pero ellos precisan la producción hasta noviembre. Entonces se acordó pagar todo a fin de noviembre. Nosotros pateamos todo para atrás: bueno, la mitad ahora y la mitad al finalizar noviembre, o sea, cuando se termine el vínculo», detalló.
«Ayer notificaron a cada trabajador que este período de estos dos meses, si no trabajaban, se los paga, pero cuando termine el vínculo se van a conseguir dos meses más para cada trabajador», sostuvo.
La negociación deberá continuar ante la cartera laboral bonaerense. «Mañana tenemos que reflejar frente al Ministerio lo que hoy escribimos. Si el Ministerio homologa y todo, yo pienso que sí», señaló Cardoso.
«Hace 43 años que estoy en la fábrica y nunca pasé una crisis como esta»
Más allá del cierre de CLAPP, el representante metalúrgico describió un escenario industrial complejo en la zona y aseguró que existen otras empresas atravesadas por dificultades productivas y económicas.
«Hoy la situación del país y cómo está la situación acá. Hay empresas que están cerrando y no están pagando. Acá en la zona tenemos varias experiencias. Acá en el parque tenemos alguna forja en la cual han quedado seis trabajadores y están pagando más de luz, gas y cosas que de salario», relató.
Cardoso apeló entonces a su propia trayectoria dentro de CLAPP para dimensionar el momento que atraviesa la actividad industrial: «Es un quilombo. Yo hace 43 años que estoy en la fábrica, he pasado varias crisis, pero como esta, la verdad que no».
«Para lo que es el impacto acá en la zona de Brandsen siempre es bastante complicado, porque encima hay mucha gente como la de la mía, de 50 y pico, 60, que va a ir a poner un remis, un kiosquito. Está complicada la mano», expresó.
La preocupación por el futuro de los trabajadores
«La UOM trata de tener contención a los muchachos, darles una mano a veces por ahí por intermedio del Gremio o el municipio, alguna forma de capacitación para aprender a buscar, no tanto buscar opción, sino también para que se ponga la cabeza de cada trabajador en otra cosa», explicó.
Y agregó: «Que vos estés haciendo algo, una capacitación, te pone la cabeza en otro lado. Por lo menos no estar pensando en qué voy a hacer».
De esta manera, mientras avanzan las últimas semanas de producción y las negociaciones para definir las condiciones definitivas de salida, el cierre de CLAPP deja a más de 30 trabajadores en la calle y vuelve a encender las alarmas sobre la situación industrial que atraviesa el país.
Fuente_mundogremial