Javier Milei está eufórico con el triunfo de Flavio Bolsonaro en Brasil. "Esto lo armamos con Trump", asegura el presidente.
Milei decidió jugar a fondo en las elecciones brasileñas. Participó de un acto de campaña junto a Bolsonaro y además insultó a Lula cada vez que pudo y lo llamó "ladrón", "presidiario" y "basura socialista".
La tensión con el mayor socio comercial de Argentina fue tanta que Brasil decidió retirar a su embajador del país y nunca más regresó. Siempre estuvo la sospecha de que las agresiones hacia Lula habían sido un pedido de Trump.
Meses más tarde, Milei terminó confirmando esa idea y comentó que el triunfo de Bolsonaro había sido pergeñado junto a Trump.
Por ese motivo, Milei descarta la idea de que con Bolsonaro presidente, Brasil se convertirá en en principal aliado de EEUU en la región y la Argentina perderá ese lugar de privilegio. Y repite que armó junto a Trump un plan para que Bolsonaro derrote a Lula.
"Pensar que las mierdas humanas de Bolsonaro era malo para Argentina. El odio los tiene ciegos. Se van a seguir peleando con la realidad por exceso de odio, envidia y resentimiento", escribió en Twitter.
Más allá de la algarabía, un sector del gobierno pide tomarse la cuestión con más calma. Argumentan que todavía la segunda vuelta, pero sobre todo ven que otra tendencia es posible.
Si se toman en cuenta las principales elecciones de Sudamérica, los oficialismos solo ganaron tres: dos en Paraguay y los últimos comicios presidenciales de Ecuador.
De todas formas, entre los libertarios creen que es muy difícil que el triunfo se le escape a Bolsonaro en la segunda vuelta.
Las elecciones brasileñas también fueron abordadas en la reunión de gabinete. Según dijeron desde el gobierno Milei cree que Lula desplegó un "plan platita" que no tuvo el efecto esperado, lo que, a su entender, demuestra que ese tipo de medidas responden a recetas del pasado y no explican los resultados electorales.
Fuente_LPO