Gas más caro: El nuevo régimen de Zona Fría recorta subsidios y golpea a miles de hogares
Martes 13 de Octubre de 2026
Nº de Edición 1747

CHAU ZONA FRÍA

Gas más caro: El nuevo régimen de Zona Fría recorta subsidios y golpea a miles de hogares

13/10/2026 | Patagones conservaría el beneficio, mientras que 94 municipios bonaerenses quedarían alcanzados por los cambios. Advierten que las facturas podrían aumentar hasta un 55% en promedio.

Por: Redacción

El Gobierno nacional promulgó la Ley 27.828, que modifica el régimen de Zona Fría y establece nuevas condiciones para acceder a los descuentos en las facturas de gas. La medida, publicada en el Boletín Oficial, regirá hasta el 31 de diciembre de 2031 y representa un cambio significativo para millones de usuarios del país.

Según los datos difundidos, alrededor de 3.350.000 hogares podrían verse afectados, de los cuales 1.240.000 pertenecen a 94 municipios de la provincia de Buenos Aires.

Menos subsidios y mayores costos para las familias

La nueva normativa modifica el esquema que había sido ampliado en 2021 y elimina el acceso automático al beneficio por el solo hecho de residir en determinadas zonas geográficas.

A partir de ahora, los hogares deberán cumplir con requisitos socioeconómicos e inscribirse en el Régimen de Subsidios Focalizados para acceder al descuento. Entre los criterios previstos se encuentra un límite de ingresos equivalente a tres Canastas Básicas Totales para una familia tipo.

También se contemplan situaciones particulares, como hogares con Certificado de Vivienda Familiar del ReNaBaP, veteranos de la Guerra de Malvinas y familias con integrantes que poseen Certificado Único de Discapacidad, sujetos a las condiciones establecidas por la normativa.

Otro de los cambios centrales es que la bonificación dejará de aplicarse sobre la totalidad de la factura y pasará a calcularse sobre el precio del gas en el Punto de Ingreso al Sistema de Transporte (PIST), lo que reduciría el impacto del subsidio en el monto final que deberán pagar los usuarios.

De acuerdo con las estimaciones difundidas, las facturas de numerosos usuarios bonaerenses podrían registrar aumentos promedio del 55%, aunque el impacto dependerá del consumo y de la situación particular de cada hogar.

Patagones, entre los distritos que conservarían el beneficio

En la provincia de Buenos Aires, el recorte alcanzaría a numerosos municipios, incluidos distritos de la región y localidades con condiciones climáticas que históricamente justificaron la aplicación del régimen.

Según la información difundida, Patagones conservaría el beneficio de Zona Fría, debido a que había sido incorporado al régimen en 2002.

La situación vuelve a poner en discusión el impacto de las decisiones nacionales sobre el costo de los servicios públicos y la economía de las familias, especialmente en regiones donde las bajas temperaturas convierten al gas en un servicio esencial durante gran parte del año.

Los municipios bonaerenses afectados

Entre los distritos alcanzados por los cambios figuran Villarino, Bahía Blanca, Coronel Rosales, Monte Hermoso, Tres Arroyos, Coronel Pringles, Coronel Suárez, Adolfo Alsina, Guaminí, Puan, Tornquist, Saavedra, Tandil, Olavarría, Azul, Bolívar, Pehuajó y Trenque Lauquen, además de numerosas localidades del interior provincial y de la costa atlántica.

También se encuentran entre las zonas afectadas General Pueyrredon —donde está ubicada Mar del Plata—, Necochea, La Costa, Pinamar y Villa Gesell.

El alcance definitivo del beneficio para cada usuario dependerá de las condiciones establecidas por la nueva normativa y de su situación socioeconómica.

Un nuevo golpe al bolsillo

La modificación del régimen de Zona Fría abre un nuevo escenario para miles de familias bonaerenses que podrían enfrentar facturas más elevadas en los próximos meses.

Mientras el Gobierno nacional apunta a reducir el costo fiscal de los subsidios, la principal preocupación de los usuarios pasa por cuánto deberán pagar para calefaccionar sus hogares en una provincia donde el invierno impone necesidades de consumo difíciles de evitar.

El interrogante es cómo impactará este cambio en la economía cotidiana de las familias y qué sucederá con aquellos hogares que, pese a necesitar el servicio, queden fuera del esquema de asistencia.