La Unión Cívica Radical bonaerense comenzó a mover sus fichas de cara a las elecciones de 2027. Con recorridas por distintos puntos de la Provincia y dirigentes que empiezan a mostrar sus aspiraciones, el partido intenta recuperar identidad y protagonismo propio después de varios ciclos electorales en los que participó de alianzas con otras fuerzas políticas.
Sin embargo, detrás del discurso de reconstrucción partidaria aparece una discusión que atraviesa a la dirigencia radical: ¿priorizar la construcción territorial o empezar a disputar candidaturas y espacios de poder?
Mientras el presidente de la Convención Provincial, Pablo Nicoletti, promueve la presentación de candidatos radicales para la Presidencia, la Gobernación y los 135 municipios bonaerenses, el titular del Comité Provincia, Emiliano Balbín, considera que todavía es prematuro discutir nombres y reclama fortalecer primero la estructura partidaria, definir un programa de gobierno y recuperar presencia en cada distrito.
La diferencia refleja dos ritmos dentro de un mismo objetivo: devolverle a la UCR la capacidad de competir con una propuesta propia y evitar que su futuro electoral vuelva a quedar condicionado por las negociaciones con otros espacios.
Candidaturas propias y una estrategia todavía en construcción
Nicoletti viene recorriendo distintos municipios con un mensaje definido: el radicalismo debe llegar a 2027 con candidatos propios en todos los niveles. La propuesta tomó fuerza en actividades realizadas en Morón, Ramallo y 9 de Julio, donde compartió encuentros con dirigentes provinciales y nacionales.
La iniciativa apunta a construir una alternativa diferenciada tanto del gobierno de Javier Milei como del peronismo. En ese marco, el dirigente radical también puso el foco en la situación económica, la caída de la actividad industrial, las dificultades de las familias y los problemas de ingresos y empleo.
La intención es clara: que la UCR deje de ocupar un lugar secundario en las coaliciones y vuelva a disputar el voto con identidad propia. Pero el desafío no pasa solamente por anunciar candidaturas, sino por demostrar que el partido conserva estructura, dirigentes competitivos y respaldo electoral suficiente para sostener esa estrategia.
Balbín pone el freno y reclama fortalecer el partido
Desde la conducción del Comité Provincia, Emiliano Balbín plantea otro orden de prioridades. Su objetivo inmediato es construir una estructura territorial capaz de presentar 135 precandidatos competitivos a intendente y elaborar un programa provincial que permita llegar a las próximas elecciones con una propuesta consistente.
Balbín recordó que la UCR integró coaliciones en 12 de las últimas 15 elecciones provinciales y sostuvo que las futuras alianzas deberán resolverse a través de los órganos partidarios correspondientes.
El planteo busca evitar que las decisiones electorales queden anticipadamente condicionadas por los posicionamientos individuales de algunos dirigentes. También deja abierta una discusión central: hasta dónde llegará el radicalismo con su estrategia propia y bajo qué condiciones estará dispuesto a compartir un frente electoral.
Aunque el kirchnerismo aparece señalado como un límite político, la política de alianzas todavía no está definitivamente resuelta. Las convenciones provincial y nacional tendrán un papel determinante en cualquier decisión de ese tipo.
Flexas ya se anota para la Gobernación y crece la resistencia a un acuerdo con LLA
Uno de los dirigentes que decidió acelerar los tiempos es Franco Flexas, intendente de General Viamonte e integrante de Construir Buenos Aires, quien ratificó su intención de competir por la Gobernación bonaerense.
Durante un plenario provincial de ese espacio realizado en Tornquist, Flexas defendió la necesidad de recuperar una propuesta radical propia para la Provincia y dejó en claro que pretende formar parte de la discusión por la sucesión de Axel Kicillof.
Su posicionamiento anticipa una competencia que podría profundizarse a medida que avance el calendario electoral. Mientras algunos sectores consideran necesario ordenar primero el partido, otros ya comienzan a instalar nombres y a construir sus respectivos espacios.
El dilema de fondo: protagonismo propio o nuevas alianzas
La discusión excede la elección de candidatos. El radicalismo bonaerense debe resolver cómo recuperar peso político sin profundizar sus diferencias internas y cómo construir una alternativa competitiva después de años de participación en frentes electorales.
La posibilidad de presentar postulantes propios en los 135 municipios, disputar la Gobernación y promover una candidatura presidencial representa una apuesta ambiciosa. Sin embargo, el anuncio de aspiraciones no garantiza por sí mismo competitividad ni unidad.
Rumbo a 2027, la UCR bonaerense enfrenta una doble batalla: recuperar protagonismo frente a sus adversarios políticos y ordenar una interna en la que ya conviven distintas estrategias, tiempos y aspiraciones de poder.
La gran incógnita es si el radicalismo logrará transformar ese debate en una construcción común o si la disputa por las candidaturas terminará condicionando su intento de volver a ser una fuerza decisiva en la Provincia.