Como parte de la renovación de bancas en el Consejo de la Magistratura, votaron ayer los abogados de la matrícula federal y en el escrutinio provisorio sacó ventaja la lista “Unidad en Defensa de la Abogacía”, que reúne a la actual conducción del Colegio Público de la Abogacía de la Capital Federal (Cpacf) y del Colegio de Abogados de la Ciudad con decenas de agrupaciones profesionales de todas las provincias.
A las 21:44 finalizó el conteo provisorio. La lista “Unidad en Defensa de la Abogacía” terminó primera, con el 34% de los votos. Detrás de ella se ubicó “Abogacía Unida y Dignidad Profesional”, impulsada por un sector del peronismo porteño, acumuló 32% y terminó cerca de su principal contrincante. Tercera, una lista con respaldo mixto entre radicales y peronistas: “Abogacía Federal”, que se quedó con 26,4%. Y en cuarto lugar, el espacio identificado con La Libertad Avanza, “Abogacía por la Libertad” que cosechó un 7,6%.
Los números principales terminaron muy justos. Por eso, fuentes tribunalicias manifestaban cautela ayer a la noche a la hora de definir si las cuatro listas tendrán un representante y así se completan las cuatro bancas en juego, o si la última de las listas se quedaba con las manos vacías. Esto se debe a que para calcular el reparto se emplea el sistema D’Hondt, el mismo que rige para el Congreso, razón por la que el porcentaje final de cada lista será determinante.
Desde el equipo de la lista ganadora, “Unidad en Defensa de la Abogacía”, señalaban que ellos se habrían quedado con dos bancas y, en consecuencia, los últimos, el espacio de “Abogacía por la Libertad” con ninguna. Resta la determinación final que llegará después del escrutinio definitivo.
“Quiero que los abogados sepan que desde el primer día vamos a estar para defenderlos, hayan votado o no a nuestra lista, porque estas bancas son en representación de la abogacía en su conjunto”, celebró Alberto Biglieri, que encabezó la lista “Unidad en Defensa de la Abogacía”.
Como primer candidato de lista “Unidad en Defensa de la Abogacía”, Alberto Biglieri ocupará una de las bancas en el Consejo de la Magistratura.
Biglieri ganó notoriedad en los últimos meses porque fue designado por la Justicia como interventor de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM). Desde ese rol impulsó una auditoría que detectó presuntas irregularidades durante la gestión de Abel Furlán al frente del sindicato. Y además rescindió el contrato del gremio con una de las empresas atribuidas a María Soledad Calle, propietaria del piso de abajo de la expresidenta Cristina Kirchner, en San José 1111.
Biglieri integró el Consejo de la Magistratura porteño entre 2019 y 2023 y está vinculado con el empresario del juego y operador judicial del radicalismo y Pro Daniel Angelici.
En segundo lugar, en el escrutinio provisorio aparece la lista Abogacía Unida y Dignidad Profesional, impulsada por el peronismo. Contó con el respaldo del auditor general de la Nación, Juan Manuel Olmos. Su primera candidata es la cordobesa Itatí Demarchi Arballo, presidenta del Colegio de Abogados de Villa María.
Esta última referencia no es un dato menor, ya que la territorialidad también influye en cómo pueden repartirse las cuatro bancas para los abogados en el Consejo de la Magistratura. Miembros de la Federación Argentina de Colegios de Abogados (FACA) explicaron que la integración tiene que respetar las condiciones previstas por el reglamento: entre los cuatro representantes debe haber al menos dos abogados o abogadas de la matrícula federal del interior del país, al menos uno de la Ciudad de Buenos Aires y al menos dos mujeres.
En Abogacía Federal, el primer candidato es Fernando Levene. Expresidente del Colegio de Abogados de La Plata, este año fue incorporado a la lista de conjueces de la Suprema Corte bonaerense.
¿Quiénes la impulsaron? Conviven un sector del radicalismo y otro del peronismo. Detrás de la lista están el senador Maximiliano Abad (UCR), el peronista Diego Molea −ya elegido para regresar a fin de año al Consejo de la Magistratura en representación de los académicos−, el exconsejero Miguel Piedecasas y el gobernador peronista de Córdoba, Martín Llaryora. Es el espacio que busca quedarse con el lugar que hoy ocupa en el estamento de los abogados la consejera María Fernanda Vázquez, decana de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora.
Es decir, el peronismo participó desplegado en más de una lista y con dirigentes cordobeses en ambas: Llaryora detrás de una, Demarchi Arballo al frente de la otra.
Luis Palomino, el libertario que salió último
La lista “Abogados por la Libertad”, identificada con La Libertad Avanza, estuvo encabezada por Luis Palomino, concejal de Vicente López y exfuncionario en la Secretaría de Trabajo de la Nación. Terminó último y no accedió a ninguno de los cuatro sillones en juego.
Fuente_La Nacion