El Fondo Monetario Internacional pidió sostener la eliminación de los subsidios energéticos en la Argentina. En su informe regional de octubre de 2026, el FMI defiende la continuidad del ajuste del Gobierno de Javier Milei y destaca las decisiones que permiten que los precios internacionales de la energía se reflejen con mayor intensidad en los precios de los consumidores Argentinos.
El planteo aparece en el documento Regional Economic Outlook. Western Hemisphere: Turning Tailwinds into Lasting Gains, elaborado por el Departamento del Hemisferio Occidental del organismo. El informe reúne información y proyecciones disponibles hasta el 30 de septiembre y presenta recomendaciones económicas para la región, con referencias explícitas a la Argentina.
«El progreso logrado con tanto esfuerzo en varios países, incluidos Argentina, Bolivia y Ecuador, en la reducción o eliminación de los subsidios energéticos debe preservarse», sostiene el documento en su página 13, en traducción del original en inglés.
La orientación tiene una consecuencia distributiva: reducir la plata que aporta el estado argentino en concepto de subsidio energético para trasladar esa carga a quienes consumen esa energía.
El FMI pide a la Argentina que adopte precios internacionales
La mención a la Argentina aparece también en la página 5, donde el Fondo describe las respuestas de los gobiernos al encarecimiento internacional de la energía. Mientras señala que muchos países adoptaron medidas para amortiguar el impacto sobre hogares y empresas, destaca a quienes avanzaron en el sentido contrario.
«Algunos países, incluidos Argentina, Bolivia y Ecuador, han adoptado medidas audaces para reducir los subsidios y permitir que los precios mundiales se reflejen mejor en los precios internos», afirma, también en traducción del original.
El concepto técnico es el traslado de precios: cuánto de una variación internacional llega al precio que se paga dentro de cada país. El informe valora que los Argentinos paguen a precios internacionales y cuestiona las intervenciones estatales que distorsionan los precios.
La recomendación se inscribe en una agenda fiscal más extensa. En la página 10, el FMI reclama nuevos esfuerzos para reducir déficits y deuda al elaborar los presupuestos de 2027. Allí caracteriza como ambiciosos los ajustes de la Argentina y Ecuador, respaldados por recursos del propio FMI.
Como interpretación de su posible impacto, si se reduce el subsidio estatal y el costo a cubrir permanece igual, la mayor parte va a recaer sobre el usuario. Si además aumentan los precios internacionales y ese incremento se traslada al mercado interno, la presión sobre las facturas puede crecer.
Más costos para las fábricas: la advertencia de la UOM Capital
Para Roberto Bonetti, secretario general de la UOM Capital, un nuevo encarecimiento de la energía se incorporaría a una situación industrial ya deteriorada por la caída del consumo y la competencia importada. Consultado por Mundo Gremial, sostuvo que las pequeñas y medianas empresas tienen escaso margen para absorber mayores costos.
«A la industria también, es una industria que ya está semiparalizada, porque no tiene márgenes de rentabilidad y no tiene márgenes de rentabilidad porque no tiene consumo. Estamos hablando fundamentalmente de las pymes», expresó.
Bonetti planteó que el impacto sería doble: sobre los costos de producción y sobre los ingresos disponibles de los trabajadores. En su análisis, pagar más por los servicios reduce la capacidad de consumo de los hogares y agrava las dificultades de las empresas que venden en el mercado interno.
«La industria en Argentina va a la destrucción total con este programa económico y con estos elementos que aporta el FMI, aceleran el proceso de destrucción de la industria argentina y, por supuesto, cada vez más indigencia y pobreza en el pueblo», advirtió.
El propio informe del Fondo reconoce que existe presión sobre la producción regional. En la página 15, estima que los aranceles estadounidenses aplicados a China en 2025 elevaron entre un 4% y un 5% las exportaciones chinas hacia las principales economías latinoamericanas. Identifica tensiones competitivas en automóviles, acero, maquinaria y textiles, entre otros rubros.
STIGAS cuestiona las ganancias empresarias y reclama inversión en redes
Desde el sector gasífero, Pablo Blanco, secretario general del Sindicato de Trabajadores de la Industria del Gas de la Ciudad de Buenos Aires y Gran Buenos Aires (STIGAS), cuestionó que se insista en aumentar la carga sobre los usuarios mientras, según denunció, las empresas obtienen ganancias y persisten necesidades de infraestructura.
«Las empresas están facturando, están sentadas arriba de una montaña de plata», afirmó al ser consultado por Mundo Gremial. Su reclamo apunta al destino de esos recursos y a la falta de expansión de las redes hacia lugares que necesitan gas para producir o abastecer a sus habitantes.
«Entonces, ¿el mayor aumento para qué? ¿Para quién es?», planteó.
Blanco tomó como ejemplo a Metrogas y aseguró que la compañía distribuye dividendos. También sostuvo que la intervención sindical permitió que los trabajadores recibieran una parte de las ganancias mediante un bono.
«Metrogas da dividendo, reparte dividendo entre sus accionistas, genera ganancias, que además nos querían dejar afuera los laburantes y por la intervención del sindicato tienen que repartir esa parte de las ganancias a través de un bono con los trabajadores y trabajadoras», señaló.
Para el dirigente, esos excedentes también deberían destinarse a obras de infraestructura, mejoras del servicio y ampliación de la cobertura. Advirtió que la falta de redes mantiene a sectores de la población dependiendo de garrafas y limita posibilidades de desarrollo industrial.
Blanco defendió, además, la segmentación tarifaria según la capacidad económica de los usuarios. «El que tenía mayor poder de pago pagaba más y el que tenía menos poder de pago pagaba menos», recordó al reivindicar ese criterio.
«Ambiciosos»: el FMI elogió el ajuste argentino y pidió más esfuerzo fiscal para 2027
El respaldo del Fondo a la política económica argentina también aparece en su evaluación de las cuentas públicas. En el apartado Lowering Public Debt, de la página 10 de su informe regional de octubre de 2026, el organismo sostiene que el ajuste fiscal latinoamericano fue menor al previsto y que, en varios países, quedó estancado durante este año. Frente a ese diagnóstico, presenta a la Argentina como uno de los casos destacados.
«Sin embargo, Argentina ofrece un panorama contrastante, en el que los esfuerzos para fortalecer la sostenibilidad de la deuda han sido ambiciosos, respaldados por recursos del FMI», señala el documento
La recomendación hacia adelante mantiene esa orientación: «Al diseñar los presupuestos para 2027, se necesitarán esfuerzos renovados en gran parte de la región para reducir los déficits y la deuda, especialmente ante las crecientes presiones derivadas del aumento de las tasas de interés mundiales». El planteo regional reclama planes de mediano plazo y marcos fiscales más sólidos.
Finalmente, según el FMI los precios también deben actuar sobre las decisiones de consumo. Bajo ese razonamiento el encarecimiento internacional debe actuar como un el incentivo a utilizar menos energía.
Fuente_mundogremial