El contexto no es menor. Se trata nada menos que de la organización del Bicentenario de la Gesta Histórica del 7 de Marzo de 1827. Hablamos de la conmemoración patria más relevante del distrito, un hito que no solo toca la fibra identitaria de cada maragato, sino que exige una planificación logística, institucional y cultural de máxima envergadura. Sin embargo, la gestión municipal parece moverse a destiempo.
Esta parsimonia institucional no ocurre en el vacío. Se da en un clima social en el que las últimas encuestas de opinión pública reflejan con claridad el descontento de la población: los sondeos marcan una desaprobación superior al 55% hacia la gestión local y rechazos que superan el 60% hacia la imagen del propio intendente. La falta de respuestas cotidianas en infraestructura y servicios sumada a la parálisis en proyectos de envergadura han consolidado un sentimiento predominante de decepción entre los vecinos.
En ese marco, Angos apeló a una metáfora cotidiana que desnuda la improvisación oficial: "Cualquier familia que tiene la posibilidad de festejarle un cumpleaños de 15 a una hija no empieza seis meses antes". La comparación es contundente. Un Bicentenario de semejante magnitud debió planificarse con suficiente anticipación, asegurando recursos, articulando con Provincia y Nación y convocando a la comunidad.
Ante el vacío de iniciativa del Ejecutivo municipal, tuvo que ser la representación legislativa la que tomara la delantera, gestionando en La Plata y Capital Federal para presentar propuestas ante la Cámara de Diputados bonaerense, buscando incorporar la fecha al calendario nacional e incluir la batalla en los contenidos curriculares provinciales.
Cuando un concejal debe suplir el impulso institucional que le corresponde al Intendente y a su equipo de gobierno, la gestión de Marino queda seriamente al descubierto. La advertencia de Angos trasciende la coyuntura y expone una realidad que la ciudadanía ya viene manifestando: la urgencia de abandonar la parsimonia y actuar con el ritmo que el distrito demanda. Honrar la historia de Patagones exige estar a la altura, y el margen para la improvisación se ha agotado.
*Miguel Angel Diaz* Analista Político - Colaborador