El Niño podría alcanzar su mayor intensidad alrededor de diciembre de 2026, según la actualización estacional publicada el 21 de octubre por la Organización Meteorológica Mundial (OMM). El pronóstico anticipa un fortalecimiento del calentamiento en el Pacífico ecuatorial durante los próximos meses, con posibles consecuencias sobre la distribución de las lluvias y las temperaturas.
La proyección de la OMM para noviembre de 2026 a enero de 2027 estima una anomalía media de aproximadamente 3,8 °C en la temperatura superficial del mar de la región Niño 3.4. El valor surge del promedio de distintos sistemas de pronóstico y corresponde al trimestre completo.
Ese número necesita una aclaración: describe cuánto podría superar el océano su temperatura de referencia en una zona del Pacífico. No significa que la temperatura del aire en la Argentina vaya a aumentar 3,8 °C ni permite anticipar el tiempo de una localidad para un día determinado.
Cuándo se espera la mayor intensidad
La OMM ubica el máximo previsto del calentamiento alrededor de diciembre. Se trata de una estimación sobre la evolución del fenómeno, sujeta a las actualizaciones de los modelos y las observaciones.
El pico tampoco equivale al final de sus efectos. En una declaración del 21 de octubre, la secretaria general del organismo, Celeste Saulo, señaló que el episodio podría alcanzar una intensidad sin precedentes y que sus impactos continuarían después de su máximo de fin de año.
El diagnóstico del Centro de Predicción Climática de Estados Unidos del 8 de octubre también anticipó un fortalecimiento hasta el cierre de 2026. Su perspectiva mantiene una probabilidad superior al 83% de condiciones fuertes a muy fuertes hasta el trimestre enero-marzo de 2027.
Qué muestran las observaciones
El informe estadounidense registró durante septiembre anomalías positivas de 2,1 °C en Niño 3.4, de 3 °C en Niño 3 y de 3,9 °C en Niño 1+2. Esos indicadores corresponden a sectores diferentes del océano y no deben confundirse entre sí.
Además del calentamiento superficial, el diagnóstico identificó cambios en los vientos, las precipitaciones y otros indicadores atmosféricos compatibles con un episodio en fortalecimiento. El seguimiento de El Niño considera esa interacción entre el océano y la atmósfera, no una única medición aislada.
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En la Argentina, el informe del Servicio Meteorológico Nacional del 2 de octubre describió una fase cálida de fuerte intensidad. El resumen publicado en su repositorio institucional asignó una probabilidad del 100% a la persistencia de El Niño durante octubre-noviembre-diciembre, con una intensificación prevista.
Las probabilidades responden a preguntas distintas: la continuidad de la fase cálida no equivale a una certeza sobre su intensidad máxima ni sobre sus consecuencias en cada provincia.
Qué significa la expresión “súper Niño”
“Súper Niño” es una denominación de difusión, pero no constituye una categoría oficial reconocida por NOAA. Así lo aclara una presentación técnica del Servicio Meteorológico Nacional de Estados Unidos publicada en mayo de 2026. Los diagnósticos operativos utilizan términos como “fuerte” o “muy fuerte”.
Por eso, para evaluar el alcance del episodio, resulta más útil identificar el indicador utilizado, la fecha del informe y el período del pronóstico que tomar esa expresión como una medida precisa de sus efectos.
Qué se prevé para las lluvias en la Argentina
El informe técnico nacional sobre El Niño de octubre, que integra información del SMN, el Instituto Nacional del Agua y la CONAE, presenta una perspectiva trimestral con mayores probabilidades de lluvias superiores a las normales en el Litoral, la región central, el centro-sur de Cuyo y el noreste de la Patagonia.
El mismo documento describe diferencias territoriales: hacia el oeste del NOA aparecen favorecidas las precipitaciones inferiores a las normales. Por lo tanto, el escenario no supone un aumento uniforme de las lluvias en todo el país.
La evaluación hidrológica también contempla posibles nuevos repuntes y persistencia de niveles elevados en distintos tramos de los ríos de la cuenca del Plata. Son perspectivas que requieren seguimiento y no una confirmación de inundaciones en todas las localidades ribereñas.
El informe advierte que los pronósticos climáticos describen condiciones medias y no resuelven episodios de corta duración, como una tormenta o un frente particular. Recomienda mantenerse actualizado con las previsiones diarias y semanales y el sistema de alerta temprana. MDZ